Andar sobre nieve

Andar sobre la nieve blanda o recién caida

4. - Más eficaces son los resultados que se obtienen por el paseo sobre la nieve recién caída. Es condición precisa que esta sea fresca, que se pegue fácilmente a los pies en forma de polvo, no dura ó congelada, que sólo sirve para producir una gran sensación de frío. Tampoco es conveniente dar este paseo con viento muy frío, por cuya razón son preferibles los días de primavera en que empieza el deshielo. Conozco algunas personas que hacen durar estos paseos media hora, una y hasta hora y media, con excelente resultado. En los primeros minutos tuvieron que hacerse alguna violencia; después no sintieron molestia alguna ni señal de frío. Sin embargo el paseo por la nieve no debe durar más de 3 a 4 minutos, y en ningún caso debe estar parado el ejercitante.

A las veces ocurre que los dedos de los pies, no pudiendo soportar el frío de la nieve, se ponen rígidos, presentan un calor febril y se hinchan. No hay que asustarse por eso; el mal tiene fácil remedio y desaparece con solo meterlos varias veces en agua de nieve ó frotarlos ligeramente con la misma nieve.

En ciertas épocas, Otoño por ejemplo, puede suplirse el ejercicio sobre la nieve con un paseo por la hierba cubierta de rocío. Entonces la sensación de frío es mayor en razón a que el cuerpo vive aún bajo la influencia del calor del estío. En invierno le sustituye el paseo sobre piedras humedecidas con agua de nieve. Respecto del vestido y del ejercicio subsiguiente, obsérvense las prescripciones indicadas anteriormente.

Muchos califican de necedades, locuras etc. estos ejercicios fortificantes, que se rehuyen por temor a los catarros, reumas, enfriamientos y toda clase de dolencias. Mas todo depende de una pequeña prueba y de un ligero esfuerzo, para vencer la repugnancia; los primeros ensayos bastarán para destruir esas preocupaciones y demostrar los excelentes resultados del terrorífico paseo por la nieve.* (* Conozco a varios médicos que aprueban este ejercicio, siempre que se practique con las debidas precauciones. A los que le califican de duro les opondré el empleo de hielo, que no cede seguramente en rudeza al de la nieve.)

Hace muchos años entablé conocimiento con la señora de un alto funcionario, que daba gran importancia al desarrollo físico de sus hijos, no consintiéndoles ningún capricho en la elección de la comida o la bebida y reprendiéndoles severamente cualquier manifestación de desagrado, tocante al calor, al frío etc. Tan pronto como caían las primeras nieves, les prometía una merienda da pan de manteca con miel, si se arriesgaban a dar, descalzos, un paseo por la nieve. Pronto se aficionaron los niños a este ejercicio, se criaron robustos y sanos y toda su vida conservaron viva gratitud hacia la madre que tan varonil educación les había dado. Indudablemente esta señora cumplió a maravilla su misión de madre.

De ordinario, este paseo se recomienda solamente a personas que gozan de buena salud; no obstante citaré un par de casos que evidencian el buen resultado que puede dar en cierta clase de dolencias.

Durante muchos inviernos estuvo sufriendo uno horribles molestias, a consecuencia de los sabañones que, al reventarse, le producían grandes dolores. Siguiendo mis consejos, al caer las primeras nieves, antes de reventarse aquellos, empezó a dar los paseos por la nieve y, al poco tiempo, se vio libre de la incómoda dolencia.

No ha mucho tiempo se presentó a mí una muchacha de 17 años, quejándose de fuertes dolores de muelas. «Si dieses un paseo de cinco minutos por la nieve» la dije, «pronto desaparecerían los dolores.» Siguiendo en el acto mi consejo, corrió al jardín y volvió al cabo de diez minutos completamente curada.

Para dar el paseo por la nieve es condición indispensable que todo el cuerpo tenga la temperatura normal; por consiguiente, el que sienta frío debe procurar antes recuperar el calor normal por el ejercicio o el trabajo corporal. Inútil es advertir que las personas propensas al sudor de pies, grietas o que tengan sabañones ya abiertos o en supuración, no deben practicar este ejercicio, sino después de aplicar los remedios indicados para la expresada dolencia, como baños de pies con agua o vapor etc.

Este sitio web esta patrocinado por:

Si quiere aumentar las ventas a traves de internet mejorando la visibilidad de su empresa, Maismedia le ayuda con optimizacion web marketing

si quiere ayudar a mantener esta web, patrocínelo: contacte